Llegada a Atenas
Indiana Jones baja del avión, acompañado de su fiel amigo Charles Stanforth.
Tras recoger la maleta en el rudimentario aeropuerto, salen hacia la calle.
Allí hay unos cuantos vendedores ambulantes, que intentan venderles copias de reliquias antiguas, como monedas, jarrones, etc… de época clásica griega.
Las ropas nos trasladan algo al pasado, la tradición en Grecia todavía es palpable a diferencia de los Estados Unidos, como bien es ejemplo Charles, con su traje y corbata, acompañado de un sombrero de fieltro de ala corta.
-“No gracias, no queremos nada, solo buscamos un Taxi!.” Dice Charles a todo quien se le acerca para venderle algo a buen precio.
-“Son replicas arqueológicas.” Dice Indy, con una sonrisa y mirando a su compañero.
Los vendedores siguen insistiendo.
-“Queremos un Taxi, lo siento señora no entiendo su idioma, no gracias, no no, Taxi, Taxi!.”
-“Déjame probar.” y hablando algo de griego actual, Indy se dirige a la gente, “Θέλουμε ένα ταξί.” *Buscamos un Taxi
Entre los vendedores aparece un niño que coge de la mano a Indy y se dirige a él en un inglés pobre.
-“Señor señor, yo Taxi, yo Taxi.”
Le estira del brazo y Indy mira a Charles. Le siguen unos metros y a pie de calzada, ven un carromato a caballos.
El chico les coge las maletas y con esfuerzo las sube al carro.
-“Vamos a ir en un carro? No hay Taxis aquí?” Comenta Charles con cara de sorprendido.
-“No veo ninguno y no tenemos muchas opciones, parece un buen chico y la ciudad no es muy grande.”
-“Aquí señor, aquí.” Dice el niño, indicándole donde subirse.
-“Que remedio.” Suspira Charles.
Este con un poco de esfuerzo sube al carro.
-“Vamos al hotel Magna Grecia.” Especifica Indy al niño.
-“Si, yo llevar yo llevar, barrio Plaka.”
Contemplan el paisaje al ya atardecer, donde la montaña del acrópolis sobresale del resto de ciudad, destacando el Partenón delante, que a esas horas adopta un tono rojizo.
En general, Atenas está llena de colinas, donde emerge la ciudad a ritmo de su crecimiento. Llena de monumentos entre sus calles, la ciudad es reflejo de pasado y futuro, aunque siempre fue así, desde su gloriosa época clásica, como bien observan Charles e Indy al pasar por delante del Arco de Adriano, mandado construir en 128 d.c. para hacer límite entre la ciudad vieja y nueva, donde claramente en su fachada, todavía se puede leer “Esta es la ciudad de Adriano, no la de Teseo” aclarando su magnificencia como mandatario.
La calle hace bajada, de piedra y llena de baches, así que el viaje es agitado, como si se tratara de las turbulencias de un avión. Dirige al barrio Plaka, un barrio situado en el centro de Atenas, bastante comercial, donde los trolebuses y tranvías antiguos, se mezclan entre las bicicletas y carruajes.
-“Ustedes afortunados al encontrarme a mi, yo conocer bien la ciudad.”
-“Como te llamas hijo?” Le pregunta Indy.
-“Nikos señor.”
-“Y tus padres donde están?”
-“Mis padres murieron, yo vivo con mi hermano, aunque hace 2 años se fue a la guerra y no ha vuelto aún.”
-“Esta maldita guerra…eres todo un hombre Nikos!”
El niño se gira y le corresponde con una sonrisa, en ese momento percata algo sospechoso tras ellos.
-“Señor, no se gire, hombres atrás le siguen a ustedes, evzones.”
Indy disimuladamente se cambia de posición, para estar frente a Charles y poder ver quien les sigue.
Son dos tipos en bicicleta, con uniformes militares de la realeza, una imagen incluso algo absurda, pues la ropa de la realeza se compone de una camisa y falda marrón claro, con tantos pliegues como años de invasión de los Turcos, además de mayas elásticas y una boina roja.
-“Que ves Indy?.”
-“Dos tipos muy raros que parecen salidos de un ballet de Broadway.”
-“Me desconciertas.”
-“Como dice el niño, parecen evzones, así se les llama aquí a la guardia real.”
Nikos golpea a los caballos para que vayan más deprisa, consiguiendo algo de distancia.
-“Yo hacer galopar a caballos, ustedes cogerse fuerte.”
Los soldados aceleran también el ritmo de la bicicleta, mientras los flecos de la falda, bailan a su ritmo.
Indy y Chales van pegando algunos votes bruscos, con ese suelo tan malo.
Giran por una calle donde circulan los trolebuses. Sin hacer una pausa, el chico hace galopar a los caballos para adelantarse al paso del vehículo electrificado. Pero los soldados no son menos, pasan justos, pero no pierden de vista el carruaje. Tras dos calles más, la persecución sigue, pasando a toda velocidad por en medio de la plaza Odós Ernou, donde se encuentra una pequeña iglesia del siglo XI llamada Kapnikaréa. Algunas personas se apartan al paso de la carreta y gritan quejándose.
Pero los ciclistas siguen detrás y el pequeño chaval, tiene que maniobrar bruscamente por una estrecha calle, por donde pasa justa la carreta. En esos momentos, delante de ellos, sale por una puerta, un hombre con una bolsa de paja, llena de leña.
Están apunto de atropellarlo, pero el señor asustado suelta la bolsa, y se retira hacia atrás, entrando nuevamente por la puerta a espaldas y casi cayéndose del susto.
La carreta pasa por encima de un tronco salido de la bolsa y pega un bote, donde Indy y Charles salen disparados hacia el cielo.
El señor asustado vuelve a salir por la puerta para quejarse y recoger la leña repartida por la calle, interrumpiendo el paso de los ciclistas, donde uno de ellos cae por un troncoy el otro regaña al pobre hombre. Esto hace que se retrasen y la carreta los deje atrás.
-“Por Dios, nos va a matar!” Comenta asustado Charles.
-“Los hemos despistado.” Confirma Indy.
O eso parece, ya que en esos momentos llegan a su destino, un pequeño hotel con fachada neoclásica, de finales del siglo XIX. MAGNA Hotel Ελλάδα. *Grecia que se encuentra frente la plaza Mitropoleos conocida por la catedral ortodoxa Megáli Mitrópoli y su ermita bizantina del siglo XII Mikrí Mitropoli.
Descargan el equipaje y a unos metros, aparecen los soldados, andando y arrastrando la bicicleta con las manos, uno de ellos, con las medias arañadas y sucias de la caída.
Indy paga al chico por el recorrido, dándole algunas monedas más por su gran azaña.
-“Señor, mañana déjeme que les acompañe a visitar la ciudad, yo les llevaré a sitios de interés.”
-“Chico, no venimos de turismo, venimos a trabajar.”
-“Yo mañana llevar donde pidan, indicarle correctamente, gente robar aquí, yo proteger.”
Indy con una leve risa, se quita el sombrero y coge la maleta del suelo para adentrarse al hotel.
-“Mañana temprano espéranos en la puerta, καληνύχτα.” *buenas noches
-“Si señor, yo aquí con mejor vehículo”.
Indy y Charles desaparecen por la puerta.
Depositando las bicicletas en una pared, los militares se acercan a Nikos, dándole una regañina verbal en griego. Este se va disgustadamente.
Ellos permanecen allí, pero no actúan.
-----------------------------------------
En la pequeña recepción del hotel, aparece una mujer mayor, con pelo moreno y rulos en la cabeza.
Indy y Charles se quedan mirándose.
-“Ingleses?” Dice la recepcionista en un sencillo inglés, pero con un acento griego muy marcado.
-“No, americanos!.” Contesta Charles.
-“Oh! Fantástico, país moderno, gustarme cine americano, Casablanca, Humphrey Bogart, Ingrid Bergman...”
-“Si, o Ciudadano Kane con Orson Welles.” Suelta Indy.
La mujer se queda extrañada al no conocer la película y prosigue con su discurso.
-“Son ustedes los segundos en dos días, ya es raro en Grecia.”
-“Si?”
-“Si, ayer se fue mujer americana y un hombre griego. Buena pareja joven.”
-“Puede describirlos, tal vez sean nuestros amigos.” Intentando Indiana sacarle algo de información.
-“ Claro!. La mujer era bella y rubia, muy blanca de piel. Él un moreno griego, típico del este, tal vez de las islas.”
Indy mirando a Charles le dice: -“Sofie!”
La recepcionista les entrega dos llaves, que están sujetas a un llavero singular, por ser dos trozos de madera con un número grabado, mal tallado.
Estos suben las maletas por la escalera estrecha, que golpean con las paredes, en más de una ocasión. Entran en el pasillo penumbroso de techos altos, lleno de cuadros poco artísticos de la Acrópolis y otros monumentos de la ciudad. Las habitaciones son correlativas, cada uno abre la suya, pero a Indy le cuesta un poco más la atascada y vieja puerta.
La habitación de Indy, es sencilla, pero acogedora, pues tiene una cama ancha y unas butacas con una mesita, junto a una ventana.
Deja la maleta encima de la cama y se acerca al cristal. Separa un poco la cortina, desde allí puede ver la plaza de la catedral, la Acrópolis y a los soldados que siguen ahí, haciendo guardia..
-----------------------------------------
Los dos se han juntado en la habitación de Indy, sentados en las pequeñas butacas, para comentan lo que hacer al día siguiente.
-“La cena no ha estado mal, esa crema de yogurt estaba deliciosa.” Le cuenta Charles con una sonrisa.
-“No tanto como la Musaka.” Discrepa Indy
Este despliega un mapa de tamaño mediano, encima de la mesa. Recorriendo con el dedo, indica un lugar de Grecia.
-“Mira Charles, tenemos que ir aquí. Santorini esta dividida en varias islas e islotes, como vimos en el libro.”
-“Lo recuerdo, la gran explosión dejó esa forma de cráter sumergido.”
-“Exacto! Con forma de media luna está Thera, la más grande, luego está Therassia y por último el minúsculo archipiélago de Aspronisi.”
-“Y donde estará la excavación?”
-“Ni idea, en cualquiera de los tres lugares…Platón decía que la Atlántida estaba compuesta de 3 zonas, 3 cinturones, en la isla de en medio, residía el emperador y luego, dos muros de tierra donde vivía el pueblo y los campos de cultivo, con formas circular alternados por agua, muy similar al calendario Maya.”
Indy saca una libreta donde tiene varios apuntes.
-“Esta es la descripción gráfica de lo escrito por Platón, el calendario es perfectamente un círculo. Lo que sería la isla central…” Indy marca en el dibujo del diario “…y luego alrededor, las formas circulares, solo abierto entre si, por canales construidos para que navegaran los barcos, como muestra este otro.” enseñando otra imagen de la libreta “toda una obra de ingeniería.”
-“Es increíble! Quieres decir que los Mayas, desde la otra parte del mundo, sabían de la existencia de la Atlántida?”
-“No lo sé, pero se ha dicho en muchas ocasiones, que la civilización Atlanta, puso las bases de la civilización egipcia y maya.”
-“Estamos hablando que se descubrió América, mucho antes de que lo hiciera Cristóbal Colón, unos 5 o 10.000 años.”
-“Solo es una leyenda, no se sabe a ciencia cierta, pero es muy curioso que el calendario sea una réplica del propio continente perdido.”
-“Extraordinario.” Resopla Charles.
-“Lo que no sé, es como Angelos ha deducido el lugar exacto de la entrada a la ciudad sumergida. En los textos no pone nada de que la isla sobreviviera bajo el agua tras la explosión y que hubiera una entrada a la ciudad, solo leyendas.”
-“Todo esto parece de locos, los cuentos de los pueblos y la mitología, es algo del cual uno no se puede fiar.”
-“Mañana con el chico, iremos a ver a nuestro buen amigo.”
-“Parece mentira que en poco tiempo se haya venido a vivir aquí.”
-“Todo el mundo cambia y el amor puede con todas las fronteras… Tal vez el sepa algo de las excavaciones que se están haciendo en Santorini y luego miraremos de comprar unos pasajes para algún ferry. Esta zona esta llena de islas, el barco es como un autobús.”
-“Y cuando lleguemos a Santorini, que vamos hacer?”
-“Algo se nos ocurrirá, será una sorpresa para Sofie y Angelos.”
Puntualiza Indy con una sonrisa.
Tras recoger la maleta en el rudimentario aeropuerto, salen hacia la calle.
Allí hay unos cuantos vendedores ambulantes, que intentan venderles copias de reliquias antiguas, como monedas, jarrones, etc… de época clásica griega.
Las ropas nos trasladan algo al pasado, la tradición en Grecia todavía es palpable a diferencia de los Estados Unidos, como bien es ejemplo Charles, con su traje y corbata, acompañado de un sombrero de fieltro de ala corta.
-“No gracias, no queremos nada, solo buscamos un Taxi!.” Dice Charles a todo quien se le acerca para venderle algo a buen precio.
-“Son replicas arqueológicas.” Dice Indy, con una sonrisa y mirando a su compañero.
Los vendedores siguen insistiendo.
-“Queremos un Taxi, lo siento señora no entiendo su idioma, no gracias, no no, Taxi, Taxi!.”
-“Déjame probar.” y hablando algo de griego actual, Indy se dirige a la gente, “Θέλουμε ένα ταξί.” *Buscamos un Taxi
Entre los vendedores aparece un niño que coge de la mano a Indy y se dirige a él en un inglés pobre.
-“Señor señor, yo Taxi, yo Taxi.”
Le estira del brazo y Indy mira a Charles. Le siguen unos metros y a pie de calzada, ven un carromato a caballos.
El chico les coge las maletas y con esfuerzo las sube al carro.
-“Vamos a ir en un carro? No hay Taxis aquí?” Comenta Charles con cara de sorprendido.
-“No veo ninguno y no tenemos muchas opciones, parece un buen chico y la ciudad no es muy grande.”
-“Aquí señor, aquí.” Dice el niño, indicándole donde subirse.
-“Que remedio.” Suspira Charles.
Este con un poco de esfuerzo sube al carro.
-“Vamos al hotel Magna Grecia.” Especifica Indy al niño.
-“Si, yo llevar yo llevar, barrio Plaka.”
Contemplan el paisaje al ya atardecer, donde la montaña del acrópolis sobresale del resto de ciudad, destacando el Partenón delante, que a esas horas adopta un tono rojizo.
En general, Atenas está llena de colinas, donde emerge la ciudad a ritmo de su crecimiento. Llena de monumentos entre sus calles, la ciudad es reflejo de pasado y futuro, aunque siempre fue así, desde su gloriosa época clásica, como bien observan Charles e Indy al pasar por delante del Arco de Adriano, mandado construir en 128 d.c. para hacer límite entre la ciudad vieja y nueva, donde claramente en su fachada, todavía se puede leer “Esta es la ciudad de Adriano, no la de Teseo” aclarando su magnificencia como mandatario.
La calle hace bajada, de piedra y llena de baches, así que el viaje es agitado, como si se tratara de las turbulencias de un avión. Dirige al barrio Plaka, un barrio situado en el centro de Atenas, bastante comercial, donde los trolebuses y tranvías antiguos, se mezclan entre las bicicletas y carruajes.
-“Ustedes afortunados al encontrarme a mi, yo conocer bien la ciudad.”
-“Como te llamas hijo?” Le pregunta Indy.
-“Nikos señor.”
-“Y tus padres donde están?”
-“Mis padres murieron, yo vivo con mi hermano, aunque hace 2 años se fue a la guerra y no ha vuelto aún.”
-“Esta maldita guerra…eres todo un hombre Nikos!”
El niño se gira y le corresponde con una sonrisa, en ese momento percata algo sospechoso tras ellos.
-“Señor, no se gire, hombres atrás le siguen a ustedes, evzones.”
Indy disimuladamente se cambia de posición, para estar frente a Charles y poder ver quien les sigue.
Son dos tipos en bicicleta, con uniformes militares de la realeza, una imagen incluso algo absurda, pues la ropa de la realeza se compone de una camisa y falda marrón claro, con tantos pliegues como años de invasión de los Turcos, además de mayas elásticas y una boina roja.
-“Que ves Indy?.”
-“Dos tipos muy raros que parecen salidos de un ballet de Broadway.”
-“Me desconciertas.”
-“Como dice el niño, parecen evzones, así se les llama aquí a la guardia real.”
Nikos golpea a los caballos para que vayan más deprisa, consiguiendo algo de distancia.
-“Yo hacer galopar a caballos, ustedes cogerse fuerte.”
Los soldados aceleran también el ritmo de la bicicleta, mientras los flecos de la falda, bailan a su ritmo.
Indy y Chales van pegando algunos votes bruscos, con ese suelo tan malo.
Giran por una calle donde circulan los trolebuses. Sin hacer una pausa, el chico hace galopar a los caballos para adelantarse al paso del vehículo electrificado. Pero los soldados no son menos, pasan justos, pero no pierden de vista el carruaje. Tras dos calles más, la persecución sigue, pasando a toda velocidad por en medio de la plaza Odós Ernou, donde se encuentra una pequeña iglesia del siglo XI llamada Kapnikaréa. Algunas personas se apartan al paso de la carreta y gritan quejándose.
Pero los ciclistas siguen detrás y el pequeño chaval, tiene que maniobrar bruscamente por una estrecha calle, por donde pasa justa la carreta. En esos momentos, delante de ellos, sale por una puerta, un hombre con una bolsa de paja, llena de leña.
Están apunto de atropellarlo, pero el señor asustado suelta la bolsa, y se retira hacia atrás, entrando nuevamente por la puerta a espaldas y casi cayéndose del susto.
La carreta pasa por encima de un tronco salido de la bolsa y pega un bote, donde Indy y Charles salen disparados hacia el cielo.
El señor asustado vuelve a salir por la puerta para quejarse y recoger la leña repartida por la calle, interrumpiendo el paso de los ciclistas, donde uno de ellos cae por un troncoy el otro regaña al pobre hombre. Esto hace que se retrasen y la carreta los deje atrás.
-“Por Dios, nos va a matar!” Comenta asustado Charles.
-“Los hemos despistado.” Confirma Indy.
O eso parece, ya que en esos momentos llegan a su destino, un pequeño hotel con fachada neoclásica, de finales del siglo XIX. MAGNA Hotel Ελλάδα. *Grecia que se encuentra frente la plaza Mitropoleos conocida por la catedral ortodoxa Megáli Mitrópoli y su ermita bizantina del siglo XII Mikrí Mitropoli.
Descargan el equipaje y a unos metros, aparecen los soldados, andando y arrastrando la bicicleta con las manos, uno de ellos, con las medias arañadas y sucias de la caída.
Indy paga al chico por el recorrido, dándole algunas monedas más por su gran azaña.
-“Señor, mañana déjeme que les acompañe a visitar la ciudad, yo les llevaré a sitios de interés.”
-“Chico, no venimos de turismo, venimos a trabajar.”
-“Yo mañana llevar donde pidan, indicarle correctamente, gente robar aquí, yo proteger.”
Indy con una leve risa, se quita el sombrero y coge la maleta del suelo para adentrarse al hotel.
-“Mañana temprano espéranos en la puerta, καληνύχτα.” *buenas noches
-“Si señor, yo aquí con mejor vehículo”.
Indy y Charles desaparecen por la puerta.
Depositando las bicicletas en una pared, los militares se acercan a Nikos, dándole una regañina verbal en griego. Este se va disgustadamente.
Ellos permanecen allí, pero no actúan.
-----------------------------------------
En la pequeña recepción del hotel, aparece una mujer mayor, con pelo moreno y rulos en la cabeza.
Indy y Charles se quedan mirándose.
-“Ingleses?” Dice la recepcionista en un sencillo inglés, pero con un acento griego muy marcado.
-“No, americanos!.” Contesta Charles.
-“Oh! Fantástico, país moderno, gustarme cine americano, Casablanca, Humphrey Bogart, Ingrid Bergman...”
-“Si, o Ciudadano Kane con Orson Welles.” Suelta Indy.
La mujer se queda extrañada al no conocer la película y prosigue con su discurso.
-“Son ustedes los segundos en dos días, ya es raro en Grecia.”
-“Si?”
-“Si, ayer se fue mujer americana y un hombre griego. Buena pareja joven.”
-“Puede describirlos, tal vez sean nuestros amigos.” Intentando Indiana sacarle algo de información.
-“ Claro!. La mujer era bella y rubia, muy blanca de piel. Él un moreno griego, típico del este, tal vez de las islas.”
Indy mirando a Charles le dice: -“Sofie!”
La recepcionista les entrega dos llaves, que están sujetas a un llavero singular, por ser dos trozos de madera con un número grabado, mal tallado.
Estos suben las maletas por la escalera estrecha, que golpean con las paredes, en más de una ocasión. Entran en el pasillo penumbroso de techos altos, lleno de cuadros poco artísticos de la Acrópolis y otros monumentos de la ciudad. Las habitaciones son correlativas, cada uno abre la suya, pero a Indy le cuesta un poco más la atascada y vieja puerta.
La habitación de Indy, es sencilla, pero acogedora, pues tiene una cama ancha y unas butacas con una mesita, junto a una ventana.
Deja la maleta encima de la cama y se acerca al cristal. Separa un poco la cortina, desde allí puede ver la plaza de la catedral, la Acrópolis y a los soldados que siguen ahí, haciendo guardia..
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Los dos se han juntado en la habitación de Indy, sentados en las pequeñas butacas, para comentan lo que hacer al día siguiente.
-“La cena no ha estado mal, esa crema de yogurt estaba deliciosa.” Le cuenta Charles con una sonrisa.
-“No tanto como la Musaka.” Discrepa Indy
Este despliega un mapa de tamaño mediano, encima de la mesa. Recorriendo con el dedo, indica un lugar de Grecia.
-“Mira Charles, tenemos que ir aquí. Santorini esta dividida en varias islas e islotes, como vimos en el libro.”
-“Lo recuerdo, la gran explosión dejó esa forma de cráter sumergido.”
-“Exacto! Con forma de media luna está Thera, la más grande, luego está Therassia y por último el minúsculo archipiélago de Aspronisi.”
-“Y donde estará la excavación?”
-“Ni idea, en cualquiera de los tres lugares…Platón decía que la Atlántida estaba compuesta de 3 zonas, 3 cinturones, en la isla de en medio, residía el emperador y luego, dos muros de tierra donde vivía el pueblo y los campos de cultivo, con formas circular alternados por agua, muy similar al calendario Maya.”
Indy saca una libreta donde tiene varios apuntes.
-“Esta es la descripción gráfica de lo escrito por Platón, el calendario es perfectamente un círculo. Lo que sería la isla central…” Indy marca en el dibujo del diario “…y luego alrededor, las formas circulares, solo abierto entre si, por canales construidos para que navegaran los barcos, como muestra este otro.” enseñando otra imagen de la libreta “toda una obra de ingeniería.”
-“Es increíble! Quieres decir que los Mayas, desde la otra parte del mundo, sabían de la existencia de la Atlántida?”
-“No lo sé, pero se ha dicho en muchas ocasiones, que la civilización Atlanta, puso las bases de la civilización egipcia y maya.”
-“Estamos hablando que se descubrió América, mucho antes de que lo hiciera Cristóbal Colón, unos 5 o 10.000 años.”
-“Solo es una leyenda, no se sabe a ciencia cierta, pero es muy curioso que el calendario sea una réplica del propio continente perdido.”
-“Extraordinario.” Resopla Charles.
-“Lo que no sé, es como Angelos ha deducido el lugar exacto de la entrada a la ciudad sumergida. En los textos no pone nada de que la isla sobreviviera bajo el agua tras la explosión y que hubiera una entrada a la ciudad, solo leyendas.”
-“Todo esto parece de locos, los cuentos de los pueblos y la mitología, es algo del cual uno no se puede fiar.”
-“Mañana con el chico, iremos a ver a nuestro buen amigo.”
-“Parece mentira que en poco tiempo se haya venido a vivir aquí.”
-“Todo el mundo cambia y el amor puede con todas las fronteras… Tal vez el sepa algo de las excavaciones que se están haciendo en Santorini y luego miraremos de comprar unos pasajes para algún ferry. Esta zona esta llena de islas, el barco es como un autobús.”
-“Y cuando lleguemos a Santorini, que vamos hacer?”
-“Algo se nos ocurrirá, será una sorpresa para Sofie y Angelos.”
Puntualiza Indy con una sonrisa.
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